La respuesta honesta es: depende de tu situación fiscal. Hay inversionistas que pueden gestionar sus obligaciones perfectamente solos — y hay casos donde un contador no es un lujo, es una inversión que se paga sola. Aquí te ayudamos a identificar en cuál de los dos estás.
Lo que 100 Ladrillos ya resuelve por ti
Antes de responder la pregunta, vale la pena entender qué parte del proceso fiscal ya está cubierta por la plataforma:
- El CFDI de tus ingresos por rentas se genera automáticamente cada mes si tienes activa la Facturación Automática — con el desglose correcto de retenciones de ISR e IVA según tu régimen.
- Las retenciones de ISR e IVA se aplican y reflejan en el CFDI sin que tengas que calcularlas.
- Tus CFDIs quedan disponibles en tu bandeja de entrada de tu correo para usarlos directamente en tu declaración.
El CFDI es el comprobante fiscal completo — no necesitas, ni emitimos, constancias adicionales ni hacer cálculos de retención por tu cuenta.
Cuándo probablemente puedes hacerlo tú
Si tu situación es relativamente sencilla, manejar tu fiscalidad de 100 Ladrillos sin contador es perfectamente viable:
- Estás en régimen RESICO — es el régimen más simple: el ISR se calcula sobre ingresos netos a una tasa de 1.25%, sin deducciones que gestionar, y tu declaración mensual es directa.
- Tienes la Facturación Automática activa — el CFDI ya está generado y listo para usarse.
- Tus únicos ingresos por arrendamiento provienen de 100 Ladrillos — no tienes propiedades físicas adicionales ni otras fuentes de renta que combinar.
- Ya tienes experiencia presentando tus declaraciones mensuales o anuales en el portal del SAT.
En este escenario, el proceso mensual es: recibir el CFDI → usarlo en tu declaración del SAT → listo.
Cuándo sí conviene tener un contador
Hay situaciones donde la complejidad justifica el apoyo profesional:
- Estás en régimen de Arrendamiento y quieres aplicar deducciones autorizadas — predial, mantenimiento, intereses hipotecarios, entre otros. Calcular qué conviene más (deducción ciega del 35% o deducciones reales) requiere análisis caso por caso.
- Tienes múltiples fuentes de ingreso — salario, honorarios, otras propiedades — y necesitas integrarlas correctamente en tu declaración anual.
- Vendiste ladrillos en el Mercado de Reventa con plusvalía — la ganancia (otros ingresos) tiene implicaciones fiscales que conviene revisar con alguien que conozca el modelo.
- Simplemente prefieres tener certeza y no quieres gestionar el SAT por tu cuenta — también es una razón válida.
El factor que muchos pasan por alto: el costo vs. lo que recibes
Un contador tiene un costo mensual o anual. Si el monto de renta que recibes de 100 Ladrillos es pequeño — porque tu inversión es modesta o estás comenzando — ese costo puede representar una porción significativa de tus ingresos por renta, o incluso superarlos.
Antes de contratar a alguien, vale la pena hacer el cálculo simple: ¿cuánto pago de contador vs. cuánto recibo de renta? Si la relación no tiene sentido económico, la respuesta es clara: manéjalo tú mismo, al menos hasta que tu portafolio crezca lo suficiente para que el servicio se justifique solo.
La regla práctica
Si tu relación con 100 Ladrillos es tu única o principal actividad fiscal y tienes la Facturación Automática activa, lo más probable es que puedas manejarlo sin ayuda adicional — especialmente en RESICO.
Si hay capas de complejidad encima de eso, un contador con experiencia en plataformas de inversión fraccionada puede ahorrarte tiempo, errores y, en muchos casos, dinero.
¿Tienes dudas sobre cómo declarar tus ingresos de 100 Ladrillos? Consulta: Qué impuestos pago como inversionista y quién los retiene.