Antes de elegir una propiedad, hay una pregunta que vale más que cualquier otra: ¿cuándo podrías necesitar este dinero de regreso?
La respuesta a esa pregunta define casi todo lo demás — qué tipo de ladrillo tiene sentido para ti, en qué etapa conviene entrar y qué nivel de incertidumbre puedes tolerar. Invertir sin responderla primero es como salir de viaje sin saber cuánto tiempo tienes.
El punto de partida: entiende tu horizonte
La inversión inmobiliaria no es líquida por diseño. Eso no es un defecto — es parte de lo que genera sus rendimientos. Pero significa que el capital que destines a 100 Ladrillos debe ser capital que genuinamente no necesitas en el corto plazo.
Una forma práctica de pensarlo:
| Si necesitas el dinero en... | Tu situación de liquidez es... |
|---|---|
| Menos de 1 año | Alta necesidad de liquidez — 100 Ladrillos no es el instrumento adecuado para este capital |
| 1 a 3 años | Liquidez media — considera solo propiedades estabilizadas en el Mercado de Reventa |
| 3 a 7 años | Liquidez moderada — tienes acceso a los tres tipos de Ladrillo |
| Más de 7 años | Liquidez baja — puedes maximizar el potencial con cualquier producto |
El Mercado de Reventa existe como opción de salida anticipada, pero no garantiza comprador ni precio.
Según tu horizonte, tu primera propiedad
Horizonte de 1 a 3 años: prioriza propiedades estabilizadas
Si tu horizonte es corto, la única opción razonable dentro de la plataforma son propiedades ya estabilizadas disponibles en el Mercado de Reventa — inmuebles con historial de renta, ocupación consolidada y precio definido por el mercado.
Evita preventa y proyectos en construcción: el período de espera antes de que generen rendimientos puede consumir gran parte de tu horizonte disponible.
Producto recomendado: Ladrillo Patrimonial en propiedad estabilizada del Mercado de Reventa.
Horizonte de 3 a 7 años: certeza o flexibilidad
Con un horizonte mediano tienes dos caminos claros.
Si sabes exactamente cuándo necesitarás el capital: el Ladrillo Búmeran está diseñado para ti. Desde el primer día conoces la renta mensual garantizada, el plazo de la inversión y las condiciones de salida. Sin sorpresas, sin depender del mercado para recuperar tu capital.
Si tienes flexibilidad en el timing de salida: el Ladrillo Patrimonial en preventa o reventa te da flujo mensual desde etapas tempranas y la libertad de decidir cuándo vender según las condiciones del mercado.
Productos recomendados: Ladrillo Búmeran (si el plazo es definido) o Ladrillo Patrimonial (si hay flexibilidad).
Horizonte de más de 7 años: maximiza el potencial
Con capital que no necesitas en el corto plazo, el abanico se abre por completo. Puedes tolerar los períodos de construcción, esperar la maduración de la propiedad y apostar a una apreciación mayor sin presión de salida.
En este horizonte el Pool de Plusvalía entra como opción válida — un producto que no paga renta mensual pero cuyo retorno total puede ser considerablemente mayor al de los otros dos.
Una estrategia habitual para este perfil es combinar: propiedades Patrimoniales que generan flujo mensual mientras las de Pool de Plusvalía maduran.
Productos recomendados: cualquiera de los tres, o una combinación de Patrimonial + Pool de Plusvalía.
Un criterio más: preventa vs. Mercado de Reventa
Independientemente del tipo de ladrillo, el momento de entrada también importa:
Preventa — entras antes de que la propiedad esté operativa. Obtienes el precio más bajo y el mayor potencial de plusvalía, pero debes tolerar un período inicial sin renta mientras la propiedad se estabiliza.
Mercado de Reventa — compras ladrillos de una propiedad ya en operación. El precio es de mercado (puede ser mayor o menor al original), pero empiezas a recibir renta desde el primer mes sin período de espera.
Para una primera inversión con horizonte corto o moderado, el Mercado de Reventa suele ser la entrada más predecible.
¿Quieres entender a fondo las diferencias entre cada tipo de Ladrillo? Consulta: Ladrillo Patrimonial, Búmeran y Pool de Plusvalía: ¿cuál te conviene?